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No tengas miedo de fallar

En los negocios, como en la vida, si nunca fallas, probablemente te pierdas algunas lecciones importantes.

February 22 2016

¿Qué tiene de malo fallar? Lo hacemos todos los días. Desde que usamos el botón "posponer" para esos cinco minutos extra en la cama hasta otras pequeñas distracciones diarias. Sin embargo, todos coincidimos en que fallar en levantarnos de la cama no es lo mismo que un error que resulta en una pérdida de grandes cantidades de dinero en una compañía.

Entonces, ¿qué significa fallar? En el sentido corporativo actual, significa no hacer el trabajo por el que te pagan o no tener éxito en él. Si fallas, lo estás haciendo mal, y nadie quiere eso. Pero, ¿queremos aprender? En realidad, las dos cosas van de la mano. Si nunca fallas, probablemente te pierdas algunas lecciones importantes en el camino.

Nuestra mayor gloria no es nunca caer, sino levantarnos cada vez que caemos.

Confuciorenombrado filósofo chino

¿Fallar es algo malo?

Digámoslo así: A nadie le gusta fallar, pero es inevitable. Por supuesto, no estoy diciendo que debes costarle dinero a tu compañía a propósito, pero es inevitable que falles, y va a doler. ¿Eso te convierte en incompetente? ¿Significa que debes renunciar a tu cargo o ser despedido? Siempre que tu deseo de triunfar sea mayor que tu miedo a fallar, no debería significar eso, no en una buena compañía.

A veces, quieres fallar rápido y con severidad solo para ver si un producto es sostenible. Cuando fallas, aprendes qué cosas no hacer la próxima vez, y nunca olvidas esa lección.
No lo conviertas en algo personal. Fallar no es una persona. Es un evento. Cuando intentas algo, algo nuevo y emocionante, experimentarás algo que nunca habías sentido y probablemente construyas algo que nunca pensaste que fuera posible. Si fallas cuando lo haces, generalmente significa que aprendiste lecciones y que adquiriste nuevas herramientas para el próximo proyecto. El camino al éxito no suele ser recto.

Cada adversidad, cada fallo, cada angustia trae consigo la semilla de un beneficio igual o mayor.

Napoleon Hillautor estadounidense

Entonces, ¿cómo se define el éxito? Significa cosas diferentes para personas diferentes. En Infobip, lo medimos según cuánto crecemos, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Generalmente, el crecimiento surge de ese miedo y de la adaptación que debes enfrentar cuando te alejan de su zona de confort, cuando pruebas cosas nuevas. ¿En qué eres bueno? ¿Cómo te diste cuenta? Hacer siempre las mismas cosas y mantenernos en lo que conocemos es un camino seguro, pero no suele llevar a grandes descubrimientos. Es natural tener un tropiezo ocasional, encontrarse en un callejón sin salida, realizar un giro equivocado, o tener una idea inoportuna. Pero cuando aciertes, acertarás a lo grande, alcanzarás el éxito. Y te lo habrás ganado.

Enfrentar los fallos de manera colectiva

Cuando formas parte de una corporación o creas tu propio emprendimiento, tarde o temprano, te vuelves parte de un colectivo de personas. Conocerás y contratarás gente que trabajará y se relacionará contigo. Si tienes suerte, serán las personas con quienes compartirás experiencias, personas que te agradarán y que valorarás. En realidad, todo esto consume tiempo y le cuesta dinero a la compañía, pero es esencial en nuestra historia de éxitos y fallos.

Al fin y al cabo, esas personas son la compañía. Pero, ¿qué pasa si esas personas fallan? ¿Simplemente se rinden? ¿Y tú? ¿Tan solo esperan que todo salga bien y buscan un chivo expiatorio? Si encontraste a las personas correctas, si eres uno de ellos, entonces no. Encontrarás la manera de aprender de eso, de asimilarlo y de solucionarlo. Y lo mejor es que la experiencia fortalecerá el lazo entre ustedes.

Si estás dirigiendo un buen equipo, tu lema debe ser este:

Depende de ti intentarlo. Depende de mí permitírtelo. Si te lo permito, significa que confío en ti. Confío en que no te volverás mediocre. Si fallamos, lo haremos juntos, pero, si no aprendemos de eso, no nos merecemos la experiencia. No nos merecemos estar donde estamos. Si aprendemos, estamos en el lugar correcto, y el momento correcto está a la vuelta de la esquina.

Falla a menudo y falla con fuerza. Falla para poder generar la próxima generación de fallos, la próxima generación de líderes que no tienen miedo a fallar. Hazles entender que no se trata del destino, sino del camino. Todos los obstáculos, los giros incorrectos y los fallos que enfrentarás en el camino son tan fundamentales para el éxito como el éxito mismo. Sin ellos, disfrutar de las victorias no tendría un sabor tan dulce.

Por Ognjen Ribicic, ingeniero de software